Blog de Abogados | Alojamientos turísticos
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Alojamientos turísticos

 

Por todos son conocidos los problemas que los alojamientos turísticos están generando en nuestras ciudades. En relación con las comunidades de propietarios, implican unas molestias a los vecinos, especialmente por motivos de ruidos.

Nos encontramos ante un tema complejo, ya que no sólo se debe tener en cuenta la pacífica convivencia de los vecinos, sino también el principio de libertad de empresa contemplado en la propia Constitución. Es más, algunos de estos propietarios ya han obtenido autorización administrativa para realizar esta actividad. Sin embargo, no se debe olvidar como principio fundamental que la libertad de una persona termina cuando choca con los derechos y libertades de sus conciudadanos.

Actualmente la Ley de Propiedad Horizontal no regula específicamente cómo afrontar el problema de los alquileres turísticos, si bien los tribunales de justicia permiten que se prohíban o limiten ciertos usos de los elementos privativos del edificio con los requisitos de que exista un interés legítimo de la comunidad (que en este caso existe), y de que no contravengan la moral, las buenas costumbres o el orden público.

Con lo cual encontramos que sí es posible limitar estos usos relativos a los alquileres turísticos, pero en la práctica resulta casi imposible hacerlo, ya que para ello se necesitará un acuerdo unánime de la comunidad, por aplicación del artículo 17.6 de la Ley de Propiedad Horizontal. Y como es lógico siempre habrá un voto disidente, que será el del propietario que está alquilando su inmueble a turistas. Esto supone que el propietario que está produciendo el daño a sus vecinos pueda ejercer un derecho de veto de la decisión de la mayoría y continuar realizando su actividad.

Ante esta encrucijada, a la comunidad sólo le quedará la opción de acudir a los tribunales usando la acción de cesación de actividades molestas prevista en el artículo 12 de la ley, lo que indudablemente le generará unos gastos.

Para resolver esta situación, el Gobierno ha anunciado recientemente que reformará la Ley de Propiedad Horizontal para dar mayor primacía al voto de los propietarios, y que estos puedan decidir si en su edificio se permite el alquiler turístico de viviendas, reforma que de producirse puede quedar en nada por la oposición del Tribunal Constitucional y la libertad de empresa.

Un problema, con muchos intereses en juego y  sin soluciones en el horizonte.

 

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